Los jueces no son Dios

Los jueces están para aplicar las leyes, no para hacerlas ni para enmendarlas. Los jueces, endiosados, últimamente pasan más tiempo enmendando o contrariando las leyes que aprueban los distintos órganos legislativos que ejerciendo su verdadera función: aplicar las leyes.

Si queremos una verdadera separación de poderes, es imprescindible retirar a los jueces la potestad de enmendar leyes, de declararlas anticonstitucionales, de suspender su ejecución. De esta manera, los jueces se han convertido en legisladores interesados no elegidos democráticamente. Esto tiene que terminar. Un juez no debe ser más que un servidor del pueblo que aplique las leyes pero, en ningún caso, un juez debe tener potestad para anular, suspender o contrariar leyes decididas por los distintos legislativos que han sido elegidos democráticamente.

Adoranser

Los jueces no son Dios

Los jueces no son Dios

¡Que viva la Revolución Antifascista!

Estamos asistiendo a una Revolución Antifascista en directo. Los medios del régimen pretenden criminalizar al movimiento y asustar a la gente difundiendo todo el día las imágenes del inicio de la Revolución pero están consiguiendo, en parte de la población, el efecto contrario.

Si bien Vox ha ganado simpatías entre la clase obrera, por su discurso anti-todo, brutal, explícito, no políticamente correcto, como vía de escape y esperanza ante un régimen totalmente corrupto, a la hora de la verdad son cobardes miserables que se cagan las patas abajo.

Sin embargo. El movimiento antifascista, antirrepresivo, con todas las aportaciones no categorizadas, algunas espontáneas, está mostrando a la gente, a las personas que sí hay esperanza. Que sí puedes hacer algo con tu frustración además de votar a los mismos perros en cada votación. Que te puedes enfrentar y vencer a los cuerpos de seguridad del estado. Que puedes destrozar la sucursal bancaria del banco que te ha dejado en la calle. Que puedes hacer algo inmediato y efectivo para desahogar tu ira, odio y frustración ante el abandono total por parte del estado y CCAA. Que sigue adelante, ya van cuatro días y muchos más que vendrán. Que se está extendiendo por todo el estado. Y encima, cada vez le dan más publicidad en los medios del régimen.

En resumen: la Revolución Antifascista está despertando simpatías entre una parte de la población ya no tan joven pero con el mismo nivel de ira, odio, frustración y sensación de impotencia. Mucho de esto estaba capitalizado por Vox pero está pasando a estar capitalizado por la Revolución Antifascista.

Esta es la primera ola de la Revolución Antifascista. En breve, la segunda. Y esta vez no serán solo jóvenes.

El movimiento antifascista está demostrando que se puede hacer algo, de manera inmediata, para hacer justicia inmediata, para canalizar y desahogar tus justas ira, odio y frustración, para protegerte de manera efectiva de la policía, para poner en jaque a las instituciones, corruptos, políticos, para poner en jaque a los jueces y para dar su merecido a los bancos. Es decir. Está demostrando, de manera efectiva QUE LA IMPUNIDAD DE LOS CULPABLES DE ESTA SITUACIÓN DE MISERIA CAPITALISTA HA TERMINADO DE MANER EFECTIVA.

Esto da una esperanza que se ve reforzada por los hechos que suceden día a día. Esto es la garantía de su éxito, del éxito de la Revolución Antifascista en este país: ante una situación de desesperación e incertidumbre absoluta, das una alternativa real, que se lleva a cabo día a día y que, encima sale en los medios cada vez más. Mejor, imposible.

Adoranser

Revolución Antifascista

¡Que viva la Revolución Antifascista!

España va a explotar

Gracias a los políticos “ninis”, guapos y con discursos políticamente correctos “para no molestar a nadie”, España se va acercando, cada vez más, a la realidad de un estado fallido:

– Arbitrariedad obscena, descarada e impune de la justicia.

– Código penal medieval: duro con los débiles y blando con los fuertes.

– Incapacidad, cada vez con más extensión en población, del gobierno para garantizar las condiciones básicas de vida a todas y todos sus ciudadanos.

– Impunidad obscena de los grandes delincuentes, cuyos delitos tienen gran impacto económico y social en el país.

– Incapacidad del gobierno para poner coto a bancos, grandes empresas, IBEX35, que hacen y deshacen a sus anchas con más autoridad que el propio gobierno.

– Incapacidad del gobierno, cada vez más patente, de controlar y conseguir obediencia institucional a las y por parte de las CCAA.

– Fracaso patente en el control de la pandemia.

– Cada vez, el reconocimiento internacional de la calidad democrática del estado español, se incrementa a peor en el sentido de las graves carencias democráticas endémicas de España.

– Falta de capacidad operativa, en general, y falta de la cualidad de ser resolutivos ante problemas urgentes y graves.

– Descontento, indignación e ira, por cada vez más parte de la población, con las medidas “ninis”, “guapas” y políticamente correctas “para no molestar a nadie” que va tomando el gobierno.

Esto es así y va in crescendo. Tarde o temprano, se juntarán personas, del signo que sea pero del mismo, y de distintos signos, según lugares y situaciones, se irán agrupando, por lógica, ante la dejadez de funciones de los respectivos gobiernos estatal y autonómicos, y empezarán a pasar cosas. Esto es de cajón de madera de tabla.

Por lógica pura, mirándolo desde arriba, desde un punto de vista meramente técnico, una situación como la que describo, que es en la que estamos inmersos actualmente, que evoluciona rápidamente in crescendo en los puntos que he descrito, tiene que salir por algún lado. Lejos de ser una situación estática y controlable, por el contrario, es una situación extremadamente dinámica y con un nivel de incertidumbre tan grande que se puede considerar total. Esto, es como llevar botellas de nitroglicerina en un carro sin suspensión por un camino de piedras. Esto va explotar, es innegable y las y los que no quieran verlo, son ciegos, ciegos autoinflingidos, ciegos voluntarios. Los gobiernos estatal y autonómicos son ciegos y una gran parte de la población, también.

 

Adoranser

 

españa va a explotar

España va a explotar

Villancico

Esta noche es noche buena
Y mañana Navidad
Ya viene Felipe VI
Y su familia a robar

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Ayuso nos asesina
Y nos roba los impuestos
Se los da a Florentino
De ladrones su maestro

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Que los jueces españoles
Son todos unos fascistas
Tanto a Vox como al PP
Les afinan todas las pistas

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

El ejército español
Quiere fusilar a rojos
Somos 26 millones
A ver si tenéis cojones

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Adoranser

Villancico

Villancico

La paradoja del capital

El capital es contrario a la Vida. De hecho, el capital es un vampiro. Para que el capital viva y crezca, la Vida tiene que ir desapareciendo y morir. La ontología más profunda y primaria del capital no es el beneficio económico sino la muerte, propagar la muerte y la esterilidad para que la vida no continúe.

Es por eso que el capital es la antítesis de la Vida.

Pero es que el capital solo tiene sentido para el ser humano. El capital, de no remediarlo, en pocas generaciones, acabará con la Humanidad. Pero acabará con él mismo entonces puesto que el capital solo tiene sentido desde el punto de vista humano.

En la solución de esta paradoja está la manera de acabar definitivamente con el capitalismo.

¡Hala, a pensar!

Y el capital odia tan profundamente a las mujeres por este mismo motivo. Las mujeres son las generadoras y propagadoras de la Vida, entendida en sentido amplio. El capital es, ontológicamente, muerte. ¿Cómo no va a a odiar profunda y furibundamente la muerte a la Vida?

Adoranser

Ecofeminismo - la paradoja del capital

La paradoja del capital

Cómo es posible

Cómo es posible
Cómo es posible que suceda lo indescriptible
Cómo es posible
Que nos roben el dinero al pueblo
Cómo es posible

Cómo es posible
Que Florentino siga tranquilo
Que Ayuso le siga engordando
Que el Grinch nos esté jodiendo
Que el Casado nos esté dando

Cómo es posible
Que mande el IBEX por encima
De los que el Pueblo eligió
Que Ok Diario diga mentiras
Y que también La Razón

Cómo es posible
Que impunes queden los corruptos
Que dinero aún puedan robar
Que nos condenen al hambre
Y que nada esté pasando ya

Cómo es posible
Que los jueces franquistas sean
Que los medios de prensa, también
Que el ejército y las fuerzas
Defiendan al fascismo, doquier

Cómo es posible
Que la burla obscena permanente
Se haya instalado ya
En la sociedad española
Y siempre nos, tengamos que pagar

Los desmanes de los ricos
Sus orgías de poder
Su desmesurada vergüenza
Su impunidad hay que vencer
Hay que vencer

Cómo es posible
Que no la hayamos vencido ya

Adoranser

cómo es posible

Cómo es posible

El problema no fue la pandemia, fue la vacuna

Aún recuerdo cómo comenzó todo.

Y no me refiero a la pandemia en sí, sino a lo que vino después.

Aquel 2020, año aciago, solo fue el principio. Gobernantes de todo el planeta se afanaban, obsesivo compulsivamente, en asegurar a sus ciudadanas y ciudadanos que todo pasaría en algún momento. Que la ciencia encontraría la cura. Que la economía se recuperaría. Que la ciencia encontraría la vacuna, la dichosa vacuna…

Así fue. O así parecía que iba a ser.

A finales de 2020, presidentas y presidentes de todos los gobiernos de las naciones del planeta, resonando como timbales, cacareando como gallos al amanecer, proclamaban que ya, que ya existían vacunas, que a principios del año 2021 empezarían a vacunar, masivamente, a toda la población.

Tuvieron el desafortunado y obsceno atrevimiento de asegurar algo que era imposible de asegurar. Ante los primeros indicios, no contrastados científicamente por terceros, de vacunas que parecían funcionar, se desató la locura mediática y comunicativa del ya famoso y funesto: “Ya hay vacuna, ya hay vacuna”.

La obsesión de los gobernantes no tenía que ver, realmente, con la salud de las personas. Su fervor enfermizo por tener algo que inyectar a ciudadanas y ciudadanos con la esperanza de que todo volviera a la “normalidad” era, más bien, inducido porque sus amos, los dueños del capital, estaban locos porque la gente volviera a salir en masa, a trabajar, a comprar, a gastar, a hacer circular el dinero, el dinero, el maldito dinero, el dinero…

Y así pasó. Así sucedió. O, mejor dicho, así comenzó a suceder.

En efecto. Las primeras dosis de las vacunas se empezaron a inyectar a grandes cantidades de población en el primer trimestre de 2021. Y siguió el segundo. Y siguió el tercero.

Para finales de 2021, una gran parte de la población mundial estaba “vacunada” contra el Covid-19.

Hubo mucha resistencia por parte de un sector importante de la población, como era de esperar. Ante esta circunstancia, que los avaros gobernantes y sus dueños no quisieron creer que sucedería, decretaron la vacunación obligatoria. La obsesión por volver a poner en marcha, a pleno rendimiento, la maquinaria capitalista les había hecho enfermar, cegarse, no escuchar, no pensar, solo actuar.

Aquí empezaron los primeros problemas graves. La capacidad represiva y coercitiva de los estados, entonces, era altísima. Las distintas policías parecían más militares, robo-cops, que policía para proteger a las personas. Estas, las distintas policías, se emplearon a fondo de manera violenta para, de hecho, secuestrar a las personas e inocularles las vacunas en contra de su voluntad.

Borrachos de poder, los gobernantes y sus amos, los dueños del capital, creyeron que tenían o tendrían la situación bajo control. Craso error.

Primero fue la huelga general, pero de las de verdad, salvaje y sin servicios mínimos, de los sectores sanitarios en distintos países. Hartos de ser menospreciados, maltratados, malpagados y explotados, las médicas, médicos, enfermeras, enfermeros y demás personal sanitario decidieron dejar, de repente, de trabajar. A esto se unieron los reparos éticos que tenían muchos profesionales de la salud para administrar vacunas que no habían sido probadas ni de las cuales se podía asegurar su idoneidad, su seguridad y su efectividad.

La policía militarizada, con uniformes negros y azules, de aquella época, tuvo que redoblar su trabajo para obligar a sanitarias y sanitarios a ejercer sus funciones.

Pero hete aquí que los avaros gobernantes y sus dueños, los amos del capital, midieron mal sus fuerzas y se creyeron ostentadores de un poder que, realmente, no tenían: por mucho dinero que tengas y por muchas leyes que apruebes, nada ni nadie pueden luchar contra la Naturaleza, primero y nada ni nadie puede controlar una situación con tantas variables desconocidas, con tanto nivel de incertidumbre y con tanta gente en contra.

Las reglas que habían regido el mundo hasta entonces, habían cambiado disruptivamente y la ceguera y prepotencia de los gobernantes y sus dueños les impidieron reaccionar adecuadamente.

Aquello inició su fin.

Empezaron disturbios de importancia, al principio, aislados pero rápida y exponencialmente, aquellos disturbios se fueron comunicando, coordinando y magnificando.

Se inició lo que se puede calificar como la Revolución con extraños compañeros de viaje. Mucha gente de diferentes ideologías, o con ninguna, pero con una pulsión común: sobrevivir, colectivamente, porque el ser humano sólo puede sobrevivir colectivamente.

Las fuerzas policiales se vieron, totalmente, desbordadas. Es más. Ante el panorama de inoperancia e inutilidad de todas y todos los gobernantes, en general, unos cuantos de ellos se unieron a esta Revolución con extraños compañeros de viaje.

Mientras los gobiernos de todo pelo dudaban si sacar o no al ejército a las calles, la gente fue avanzando en sus conquistas. Los saqueos aislados pasaron a convertirse en organizados para garantizar las condiciones mínimas de vida para cada vez más personas, las que se iban uniendo a esta Revolución con extraños compañeros de viaje.

Se fue creando un sistema defensivo para oponerse efectivamente a las fuerzas de seguridad del estado, con el objeto de ir protegiendo, cada vez, a más parte de la población.

Los medios digitales fueron una baza muy importante en el triunfo de esta Revolución inaudita e histórica. Muchísimas de las personas implicadas en ella tenían lo que luego se llamó el poder de las máquinas: eran personas altamente cualificadas en las disciplinas digitales, capaces de montar sistemas de comunicación, infraestructuras digitales y tomar el control de otras.

Así surgió lo que ahora se llama Cibercracia: el poder ya no está en el dinero, que ya no existe. El poder está en el Conocimiento.

Pero aún quedaba un amargo cáliz que tragar.

Mientras la Revolución iba avanzando y se iba tomando el control efectivo de distintas zonas del planeta, sucedió lo que mucha gente se temía, lo que mucha gente había denunciado previamente, lo que los avaros gobernantes y sus amos, los dueños del capital, todo el tiempo se negaron a reconocer ni tener en cuenta: los efectos secundarios de las vacunas.

Eran vacunas de nueva tecnología, basadas en ARN, no probadas, no seguras.

Muchas de las personas vacunadas, a los pocos meses, empezaron a desarrollar una respuesta autoinmune fortísima. Prácticamente, morían en el acto, una vez la reacción genético-alérgica, como se llamó después, se desataba.

Aquello sí que fue una masacre mundial, mucho más que la de la pandemia de 2020.

A mediados de 2022, a causa de los efectos secundarios de las distintas vacunas, la población mundial se redujo un 33%. Y prácticamente de golpe, en unos pocos meses.

Esta fue la terminación definitiva de las sociedades, tal y como las conocíamos hasta entonces, y el final definitivo y total del capitalismo. Total y definitivo fin del capitalismo.

La mayoría de la maquinaria industrial del planeta Tierra se paró, pero esta vez, para siempre.

La mayoría del consumo energético planetario terminó, pero esta vez para siempre. El consumo de energía de la Humanidad, se redujo al 10%, si, al 10% de lo que consumía la Humanidad a principios del año 2020.

Los cielos se limpiaron. Las aguas se purificaron. El efecto invernadero fue mitigándose de manera extremadamente notable. Cesó la explotación obsesivo compulsiva de los recursos del planeta.

A finales del año 2022, el dinero, como tal, dejó de existir. No me refiero solo al papel moneda o el dinero, en concreto. Todo sistema financiero basado en el valor de algo, se extinguió para siempre.

De repente, todas las grandes fortunas del planeta, dejaron de existir porque el poder sobre el que se sustentaban había dejado de tener valor: el dinero y todo producto financiero. Todo.

Aún recuerdo cómo comenzó todo.

Aún recuerdo cómo ser reinició la Humanidad.

Adoranser

el problema no fue la pandemia

El problema no fue la pandemia, fue la vacuna

La violencia se va a desatar

Por el lógico devenir de los hechos, tarde o temprano, se desatará la violencia: gente muriendo de hambre, maldad intrínseca de los políticos, Florentino Pérez y demás escoria, asesinando a los viejos en las residencias, forrándose robando miles de millones de euros de dinero público y quedando impunes, el fascismo, creciendo, un Gobierno del Estado que, por “quedar bien con todos” no acaba de poner los cojones encima de la mesa…

La violencia se va a desatar tarde o temprano. La extrema derecha ya está preparada. ¿Lo estamos nosotros?

No se trata de elegir entre violencia o no violencia. Se trata de aceptar que la violencia, tarde o temprano, se desatará y, si no estamos preparados, nos van a fundir como si fuéramos lacasitos.

Pim, pam, toma lacasitos…

La violencia se va a desatar

La violencia se va a desatar

Ecuación del fin del capitalismo

Ecuación del fin del capitalismo:

Colapso rápido del Capitalismo = Paro masivo de pago de deudas + Incertidumbre prácticamente total por el Covid.

Adoranser

ecuación del fin del capitalismo

Ecuación del fin del capitalismo

Tratamiento Coronavirus en las UCIs: el cordón umbilical

La Ciencia, en concreto, la Medicina, ha planteado mal el tratamiento de los enfermos por coronavirus que ingresan en las UCIS.

El principal problema es respiratorio pero NO hay que usar respiradores artificiales.

El ser humano nacido respira para obtener oxígeno, es la única función de la respiración.

Los fetos en el vientre de la madre no respiran porque el oxígeno se lo suministra la madre a través del cordón umbilical, junto con el alimento necesario.

Bien. Para tratar a los enfermos por coronavirus hay que conectarles tubos, a través de un orificio practicado en el ombligo que conecte con el intestino delgado a través del cual se suministra al paciente alimento y oxígeno igual que hace una madre con el feto que lleva en su barriga.

El paciente deja de respirar, porque ya no lo necesita y, mientras tanto, sin respirador, se le tratan los pulmones y lo que sea necesario para curarle del coronavirus.

Esta es la manera de tratar a los pacientes que ingresan en la UCI por problemas graves respiratorios a causa del coronavirus.

Adolfo Ranero

Cordón Umbilical

Tratamiento Coronavirus en las UCIs: el cordón umbilical