Villancico

Esta noche es noche buena
Y mañana Navidad
Ya viene Felipe VI
Y su familia a robar

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Ayuso nos asesina
Y nos roba los impuestos
Se los da a Florentino
De ladrones su maestro

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Que los jueces españoles
Son todos unos fascistas
Tanto a Vox como al PP
Les afinan todas las pistas

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

El ejército español
Quiere fusilar a rojos
Somos 26 millones
A ver si tenéis cojones

Ande, ande, ande, la marimorena
Ande, ande, ande que es la Nochebuena

Adoranser

Villancico

Villancico

La paradoja del capital

El capital es contrario a la Vida. De hecho, el capital es un vampiro. Para que el capital viva y crezca, la Vida tiene que ir desapareciendo y morir. La ontología más profunda y primaria del capital no es el beneficio económico sino la muerte, propagar la muerte y la esterilidad para que la vida no continúe.

Es por eso que el capital es la antítesis de la Vida.

Pero es que el capital solo tiene sentido para el ser humano. El capital, de no remediarlo, en pocas generaciones, acabará con la Humanidad. Pero acabará con él mismo entonces puesto que el capital solo tiene sentido desde el punto de vista humano.

En la solución de esta paradoja está la manera de acabar definitivamente con el capitalismo.

¡Hala, a pensar!

Y el capital odia tan profundamente a las mujeres por este mismo motivo. Las mujeres son las generadoras y propagadoras de la Vida, entendida en sentido amplio. El capital es, ontológicamente, muerte. ¿Cómo no va a a odiar profunda y furibundamente la muerte a la Vida?

Adoranser

Ecofeminismo - la paradoja del capital

La paradoja del capital

Cómo es posible

Cómo es posible
Cómo es posible que suceda lo indescriptible
Cómo es posible
Que nos roben el dinero al pueblo
Cómo es posible

Cómo es posible
Que Florentino siga tranquilo
Que Ayuso le siga engordando
Que el Grinch nos esté jodiendo
Que el Casado nos esté dando

Cómo es posible
Que mande el IBEX por encima
De los que el Pueblo eligió
Que Ok Diario diga mentiras
Y que también La Razón

Cómo es posible
Que impunes queden los corruptos
Que dinero aún puedan robar
Que nos condenen al hambre
Y que nada esté pasando ya

Cómo es posible
Que los jueces franquistas sean
Que los medios de prensa, también
Que el ejército y las fuerzas
Defiendan al fascismo, doquier

Cómo es posible
Que la burla obscena permanente
Se haya instalado ya
En la sociedad española
Y siempre nos, tengamos que pagar

Los desmanes de los ricos
Sus orgías de poder
Su desmesurada vergüenza
Su impunidad hay que vencer
Hay que vencer

Cómo es posible
Que no la hayamos vencido ya

Adoranser

cómo es posible

Cómo es posible

El problema no fue la pandemia, fue la vacuna

Aún recuerdo cómo comenzó todo.

Y no me refiero a la pandemia en sí, sino a lo que vino después.

Aquel 2020, año aciago, solo fue el principio. Gobernantes de todo el planeta se afanaban, obsesivo compulsivamente, en asegurar a sus ciudadanas y ciudadanos que todo pasaría en algún momento. Que la ciencia encontraría la cura. Que la economía se recuperaría. Que la ciencia encontraría la vacuna, la dichosa vacuna…

Así fue. O así parecía que iba a ser.

A finales de 2020, presidentas y presidentes de todos los gobiernos de las naciones del planeta, resonando como timbales, cacareando como gallos al amanecer, proclamaban que ya, que ya existían vacunas, que a principios del año 2021 empezarían a vacunar, masivamente, a toda la población.

Tuvieron el desafortunado y obsceno atrevimiento de asegurar algo que era imposible de asegurar. Ante los primeros indicios, no contrastados científicamente por terceros, de vacunas que parecían funcionar, se desató la locura mediática y comunicativa del ya famoso y funesto: “Ya hay vacuna, ya hay vacuna”.

La obsesión de los gobernantes no tenía que ver, realmente, con la salud de las personas. Su fervor enfermizo por tener algo que inyectar a ciudadanas y ciudadanos con la esperanza de que todo volviera a la “normalidad” era, más bien, inducido porque sus amos, los dueños del capital, estaban locos porque la gente volviera a salir en masa, a trabajar, a comprar, a gastar, a hacer circular el dinero, el dinero, el maldito dinero, el dinero…

Y así pasó. Así sucedió. O, mejor dicho, así comenzó a suceder.

En efecto. Las primeras dosis de las vacunas se empezaron a inyectar a grandes cantidades de población en el primer trimestre de 2021. Y siguió el segundo. Y siguió el tercero.

Para finales de 2021, una gran parte de la población mundial estaba “vacunada” contra el Covid-19.

Hubo mucha resistencia por parte de un sector importante de la población, como era de esperar. Ante esta circunstancia, que los avaros gobernantes y sus dueños no quisieron creer que sucedería, decretaron la vacunación obligatoria. La obsesión por volver a poner en marcha, a pleno rendimiento, la maquinaria capitalista les había hecho enfermar, cegarse, no escuchar, no pensar, solo actuar.

Aquí empezaron los primeros problemas graves. La capacidad represiva y coercitiva de los estados, entonces, era altísima. Las distintas policías parecían más militares, robo-cops, que policía para proteger a las personas. Estas, las distintas policías, se emplearon a fondo de manera violenta para, de hecho, secuestrar a las personas e inocularles las vacunas en contra de su voluntad.

Borrachos de poder, los gobernantes y sus amos, los dueños del capital, creyeron que tenían o tendrían la situación bajo control. Craso error.

Primero fue la huelga general, pero de las de verdad, salvaje y sin servicios mínimos, de los sectores sanitarios en distintos países. Hartos de ser menospreciados, maltratados, malpagados y explotados, las médicas, médicos, enfermeras, enfermeros y demás personal sanitario decidieron dejar, de repente, de trabajar. A esto se unieron los reparos éticos que tenían muchos profesionales de la salud para administrar vacunas que no habían sido probadas ni de las cuales se podía asegurar su idoneidad, su seguridad y su efectividad.

La policía militarizada, con uniformes negros y azules, de aquella época, tuvo que redoblar su trabajo para obligar a sanitarias y sanitarios a ejercer sus funciones.

Pero hete aquí que los avaros gobernantes y sus dueños, los amos del capital, midieron mal sus fuerzas y se creyeron ostentadores de un poder que, realmente, no tenían: por mucho dinero que tengas y por muchas leyes que apruebes, nada ni nadie pueden luchar contra la Naturaleza, primero y nada ni nadie puede controlar una situación con tantas variables desconocidas, con tanto nivel de incertidumbre y con tanta gente en contra.

Las reglas que habían regido el mundo hasta entonces, habían cambiado disruptivamente y la ceguera y prepotencia de los gobernantes y sus dueños les impidieron reaccionar adecuadamente.

Aquello inició su fin.

Empezaron disturbios de importancia, al principio, aislados pero rápida y exponencialmente, aquellos disturbios se fueron comunicando, coordinando y magnificando.

Se inició lo que se puede calificar como la Revolución con extraños compañeros de viaje. Mucha gente de diferentes ideologías, o con ninguna, pero con una pulsión común: sobrevivir, colectivamente, porque el ser humano sólo puede sobrevivir colectivamente.

Las fuerzas policiales se vieron, totalmente, desbordadas. Es más. Ante el panorama de inoperancia e inutilidad de todas y todos los gobernantes, en general, unos cuantos de ellos se unieron a esta Revolución con extraños compañeros de viaje.

Mientras los gobiernos de todo pelo dudaban si sacar o no al ejército a las calles, la gente fue avanzando en sus conquistas. Los saqueos aislados pasaron a convertirse en organizados para garantizar las condiciones mínimas de vida para cada vez más personas, las que se iban uniendo a esta Revolución con extraños compañeros de viaje.

Se fue creando un sistema defensivo para oponerse efectivamente a las fuerzas de seguridad del estado, con el objeto de ir protegiendo, cada vez, a más parte de la población.

Los medios digitales fueron una baza muy importante en el triunfo de esta Revolución inaudita e histórica. Muchísimas de las personas implicadas en ella tenían lo que luego se llamó el poder de las máquinas: eran personas altamente cualificadas en las disciplinas digitales, capaces de montar sistemas de comunicación, infraestructuras digitales y tomar el control de otras.

Así surgió lo que ahora se llama Cibercracia: el poder ya no está en el dinero, que ya no existe. El poder está en el Conocimiento.

Pero aún quedaba un amargo cáliz que tragar.

Mientras la Revolución iba avanzando y se iba tomando el control efectivo de distintas zonas del planeta, sucedió lo que mucha gente se temía, lo que mucha gente había denunciado previamente, lo que los avaros gobernantes y sus amos, los dueños del capital, todo el tiempo se negaron a reconocer ni tener en cuenta: los efectos secundarios de las vacunas.

Eran vacunas de nueva tecnología, basadas en ARN, no probadas, no seguras.

Muchas de las personas vacunadas, a los pocos meses, empezaron a desarrollar una respuesta autoinmune fortísima. Prácticamente, morían en el acto, una vez la reacción genético-alérgica, como se llamó después, se desataba.

Aquello sí que fue una masacre mundial, mucho más que la de la pandemia de 2020.

A mediados de 2022, a causa de los efectos secundarios de las distintas vacunas, la población mundial se redujo un 33%. Y prácticamente de golpe, en unos pocos meses.

Esta fue la terminación definitiva de las sociedades, tal y como las conocíamos hasta entonces, y el final definitivo y total del capitalismo. Total y definitivo fin del capitalismo.

La mayoría de la maquinaria industrial del planeta Tierra se paró, pero esta vez, para siempre.

La mayoría del consumo energético planetario terminó, pero esta vez para siempre. El consumo de energía de la Humanidad, se redujo al 10%, si, al 10% de lo que consumía la Humanidad a principios del año 2020.

Los cielos se limpiaron. Las aguas se purificaron. El efecto invernadero fue mitigándose de manera extremadamente notable. Cesó la explotación obsesivo compulsiva de los recursos del planeta.

A finales del año 2022, el dinero, como tal, dejó de existir. No me refiero solo al papel moneda o el dinero, en concreto. Todo sistema financiero basado en el valor de algo, se extinguió para siempre.

De repente, todas las grandes fortunas del planeta, dejaron de existir porque el poder sobre el que se sustentaban había dejado de tener valor: el dinero y todo producto financiero. Todo.

Aún recuerdo cómo comenzó todo.

Aún recuerdo cómo ser reinició la Humanidad.

Adoranser

el problema no fue la pandemia

El problema no fue la pandemia, fue la vacuna

La violencia se va a desatar

Por el lógico devenir de los hechos, tarde o temprano, se desatará la violencia: gente muriendo de hambre, maldad intrínseca de los políticos, Florentino Pérez y demás escoria, asesinando a los viejos en las residencias, forrándose robando miles de millones de euros de dinero público y quedando impunes, el fascismo, creciendo, un Gobierno del Estado que, por “quedar bien con todos” no acaba de poner los cojones encima de la mesa…

La violencia se va a desatar tarde o temprano. La extrema derecha ya está preparada. ¿Lo estamos nosotros?

No se trata de elegir entre violencia o no violencia. Se trata de aceptar que la violencia, tarde o temprano, se desatará y, si no estamos preparados, nos van a fundir como si fuéramos lacasitos.

Pim, pam, toma lacasitos…

La violencia se va a desatar

La violencia se va a desatar

Ecuación del fin del capitalismo

Ecuación del fin del capitalismo:

Colapso rápido del Capitalismo = Paro masivo de pago de deudas + Incertidumbre prácticamente total por el Covid.

Adoranser

ecuación del fin del capitalismo

Ecuación del fin del capitalismo

Tratamiento Coronavirus en las UCIs: el cordón umbilical

La Ciencia, en concreto, la Medicina, ha planteado mal el tratamiento de los enfermos por coronavirus que ingresan en las UCIS.

El principal problema es respiratorio pero NO hay que usar respiradores artificiales.

El ser humano nacido respira para obtener oxígeno, es la única función de la respiración.

Los fetos en el vientre de la madre no respiran porque el oxígeno se lo suministra la madre a través del cordón umbilical, junto con el alimento necesario.

Bien. Para tratar a los enfermos por coronavirus hay que conectarles tubos, a través de un orificio practicado en el ombligo que conecte con el intestino delgado a través del cual se suministra al paciente alimento y oxígeno igual que hace una madre con el feto que lleva en su barriga.

El paciente deja de respirar, porque ya no lo necesita y, mientras tanto, sin respirador, se le tratan los pulmones y lo que sea necesario para curarle del coronavirus.

Esta es la manera de tratar a los pacientes que ingresan en la UCI por problemas graves respiratorios a causa del coronavirus.

Adolfo Ranero

Cordón Umbilical

Tratamiento Coronavirus en las UCIs: el cordón umbilical

El Cambio de Era es Inevitable. El Capitalismo ya no existe.

Nunca ha habido tanta población en el planeta Tierra, nunca ha habido tanta tecnología ni tanta capacidad de comunicación por RRSS, Internet, medios. Nunca se ha producido un impacto económico tan grande y simultáneo en toda la Humanidad.

Estamos ante una situación totalmente inédita en la Historia de la Humanidad. Es por esto, precisamente, que es altamente esperanzadora: Nadie tiene, literalmente, ni idea de lo que hacer, con lo cual, todos los caminos quedan abiertos como nunca antes lo han estado en toda la Historia.

Esta crisis, a mi juicio, verifica el final total de los sistemas económicos y sociales actuales. Se pasará, por obligación histórica, a otro tipo de sistemas económicos y sociales.

Todo el sistema capitalista-tecnológico de explotación de la Naturaleza y el ser humano se basa en un pilar fundamental: hay que tener un cierto nivel de certidumbre sobre el transcurso de los acontecimientos futuros para que este sistema capitalista funcione, para planear las inversiones, las invasiones de países, la explotación de tal o cual clase social, etc. El Big Data va de eso y por eso, ahora mismo, los datos valen más que el oro o el petróleo: porque permiten hacer ciertas predicciones con cierto nivel de certidumbre.

Pero el escenario mundial ha cambiado radical y rapidísimamente, es decir, disruptivamente: la pandemia y la brutal crisis económica que no ha hecho más que empezar han llevado a las sociedades humanas a un nivel de incertidumbre tan grande que se podría considerar total.

Este es el talón de Aquiles del neoliberalismo tecnológico actual: la incertidumbre total y por eso, a mi juicio, es indudable que caerá. La certidumbre, para el neoliberalismo, es como el oxígeno para las personas: no puede vivir sin él. Si bien, le quedan unas cuantas bombonas de certidumbre al neoliberalismo para sobrevivir un tiempo, poco, esas bombonas de certidumbre, como si fueran bombonas de oxígeno, se acabarán, en poco tiempo y entonces, el neoliberalismo desaparecerá.

Entonces, las lideresas y los líderes de las nuevas sociedades humanas que ya se están alumbrando serán personas, organizaciones y sociedades que sepan manejar bien, de manera adecuada, un nivel muy alto, prácticamente total de incertidumbre.

Y por mucho dinero, armas, empresas, etc. que tengan los ya antiguos líderes del mundo, dará igual, porque la incertidumbre para ellos es como la kryptonita para Supermán: son totalmente vulnerables a ella.

Las nuevas sociedades humanas, con lideresas y líderes que saben manejar bien altísimos grados de incertidumbre ya se están construyendo, obligadas por las circunstancias históricas. Y no tendrán rival en el neoliberalismo porque el neoliberalismo agoniza sin poder respirar en una atmósfera totalmente carente de certidumbre.

Es un proceso histórico de evolución natural-social y ya no se puede parar. Nada ni nadie lo pueden parar porque ya está en curso y ya se ha superado el punto de no retorno.

Adoranser

El Cambio de Era

El Cambio de Era es Inevitable. El Capitalismo ya no existe.

Transformar la energía del calentamiento global en energía eléctrica

Lo que no acierto a comprender es cómo es que nadie ha pensado en aprovechar la propia energía del calentamiento global, una cantidad de energía brutal, hasta tal punto que funde gigantescos glaciares, hace subir el nivel del mar e incrementa la temperatura del planeta entero varios grados, para utilizarla como fuente de energía que, transformando la energía calórica en electricidad (en un proceso similar al que transforma la energía lumínica, los rayos del sol en energía eléctrica) se utilice para mover las máquinas y los procesos necesarios para mantener las sociedades humanas.

Si los “súpercientíficos” que tanto cacarean de su “sabiduría” diseñaran procesos efectivos y eficientes para trasformar esta ingente cantidad de energía térmica en energía eléctrica, primero, disminuiríamos brutalmente la temperatura del planeta aún con el efecto invernadero vigente, puesto que sustraeríamos esa energía calórica del ambiente para transformarla en eléctrica.

Segundo, no serían necesarias muchas de las fuentes de energía empleadas actualmente, petróleo y energía nuclear, por ejemplo.

La misma energía calorífica producida por el calentamiento global es una cantidad de energía tan brutal que es capaz de sobrecalentar un planeta entero: joder, ¿acaso la Humanidad se ha vuelto gilipollas? (La respuesta es que sí), joder, ¡aprovechemos esa brutal cantidad de energía térmica, calórica, transformémosla en electricidad y sustraeremos energía calórica del ambiente, bajaremos la temperatura de la Tierra y no necesitaremos usar otras fuentes de energía contaminantes!

Adoranser

energía del calentamiento global

Transformar la energía del calentamiento global en energía eléctrica

La Revolución Mundial de los Pueblos del Planeta

Las clases dominantes, a base de generaciones de no tener que hacer nada para llevárselo crudo se han vuelto genéticamente imbéciles, tal como se está demostrando fehacientemente, por sus actos, a lo largo y ancho del planeta, de manera exagerada últimamente.

No tienen, en sentido absoluto, ni idea de lo que hacer con la pandemia, con la brutal crisis económica y con el desastre climático.

De hecho, han perdido el control y lo saben. De ahí la obsesión-compulsión actuales de dichas clases dominantes por implantar el reconocimiento facial, endurecer las leyes hasta extremos abdurdos, dar carta blanca al fascismo, incrementar los sueldos de las fuerzas de seguridad, adquirir cada vez más materiales represivos y mantener al pueblo en la ignorancia y confusión a través de los medios de comunicación.

Están reconociendo, fehacientemente, su incapacidad manifiesta y su pérdida de control sobre los procesos económicos, políticos y sociales que regulan las sociedades humanas.

Es por esto que es nuestro momento, el momento de los Pueblos del Planeta, para iniciar la Revolución Mundial que nos llevará, con éxito, a tomar el control del Planeta Tierra y de la gestión de las sociedades humanas a lo largo y ancho del mismo.

Son imbéciles y han perdido el control, es decir, han perdido el poder y no tienen capacidad para recuperarlo.

Es nuestro momento. A por ellos.

Adoranser

Revolución Mundial de los Pueblos del Planeta

La Revolución Mundial de los Pueblos del Planeta