La paradoja del capital

El capital es contrario a la Vida. De hecho, el capital es un vampiro. Para que el capital viva y crezca, la Vida tiene que ir desapareciendo y morir. La ontología más profunda y primaria del capital no es el beneficio económico sino la muerte, propagar la muerte y la esterilidad para que la vida no continúe.

Es por eso que el capital es la antítesis de la Vida.

Pero es que el capital solo tiene sentido para el ser humano. El capital, de no remediarlo, en pocas generaciones, acabará con la Humanidad. Pero acabará con él mismo entonces puesto que el capital solo tiene sentido desde el punto de vista humano.

En la solución de esta paradoja está la manera de acabar definitivamente con el capitalismo.

¡Hala, a pensar!

Y el capital odia tan profundamente a las mujeres por este mismo motivo. Las mujeres son las generadoras y propagadoras de la Vida, entendida en sentido amplio. El capital es, ontológicamente, muerte. ¿Cómo no va a a odiar profunda y furibundamente la muerte a la Vida?

Adoranser

Ecofeminismo - la paradoja del capital

La paradoja del capital

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